Dolor Orofacial y ATM en Bilbao
Dolor Orofacial y ATM en Bilbao
¿QUÉ ES el Dolor Orofacial y ATM?
El dolor orofacial y la disfunción temporomandibular (ATM) comprenden un conjunto de alteraciones que afectan a la articulación de la mandíbula, los músculos masticatorios y otras estructuras del rostro. Estos trastornos pueden manifestarse como dolor mandibular, cefaleas tensionales, ruidos articulares (clics o chasquidos), bloqueos al abrir o cerrar la boca, bruxismo, sensación de oído tapado, vértigos o incluso dolor cervical.
En Maxal abordamos estos cuadros desde un enfoque multidisciplinar, ya que suelen tener causas multifactoriales: estrés, maloclusión, bruxismo, traumatismos, alteraciones posturales o incluso causas neurovasculares. Realizamos una historia clínica exhaustiva, exploración funcional, estudio de imagen y pruebas complementarias cuando es necesario.
Nuestro objetivo no es solo aliviar el dolor, sino recuperar la funcionalidad de la mandíbula, mejorar la calidad de vida del paciente y prevenir la cronificación del problema.
Férulas oclusales personalizadas
Se diseñan digitalmente tras analizar la mordida y el tipo de bruxismo o tensión mandibular. Permiten relajar la musculatura, reducir la presión articular y proteger las estructuras dentales. Son eficaces en fases agudas y como mantenimiento a largo plazo.
Rehabilitación y fisioterapia mandibular
Trabajamos con fisioterapeutas especializados en ATM y dolor orofacial. El tratamiento incluye terapia manual, ejercicios mandibulares, punción seca, control postural y educación en hábitos. Mejora la movilidad y reduce el dolor sin fármacos.
Infiltraciones y toxina botulínica
En casos de contractura muscular severa o bruxismo resistente, se puede infiltrar toxina botulínica en los músculos maseteros o temporales. Reduce la hiperactividad muscular, el dolor y los síntomas asociados. En casos inflamatorios articulares, se valora también infiltración con ácido hialurónico o corticoide.
Tratamiento combinado con ortodoncia o cirugía ortognática
Si el problema se asocia a una mala mordida o desequilibrio óseo, se propone tratamiento ortodóncico o quirúrgico para resolver la causa estructural. Esto se define en el diagnóstico multidisciplinar.
Se consigue reducir o eliminar el dolor, recuperar el movimiento mandibular normal, mejorar el descanso nocturno, evitar el desgaste dental y prevenir la progresión hacia patologías articulares crónicas. Está dirigido a personas con dolor en mandíbula, cabeza o cuello, chasquidos articulares, bruxismo, limitación funcional o sensación de bloqueo mandibular. También a quienes sufren cefaleas tensionales sin causa aparente.
¿Por qué tratarse en Maxal?
- Porque en Maxal unimos el conocimiento de la cirugía maxilofacial con la medicina del dolor, la odontología funcional y la fisioterapia especializada. Nuestro enfoque es clínico, integral y personalizado.
- Sabemos que estos trastornos afectan mucho a la calidad de vida y tratamos cada caso con escucha activa, tecnología de diagnóstico (CBCT, escáner intraoral) y tratamientos basados en evidencia científica.
- No ofrecemos soluciones parciales, sino protocolos reales para aliviar, tratar y sostener en el tiempo.
1. ¿Por qué me duele la mandíbula si no tengo caries?
Muchas veces el dolor no es dental, sino muscular o articular. La ATM y la musculatura masticatoria pueden generar dolor reflejo, incluso en oído o cabeza.
2. ¿Qué causa el bruxismo?
Es multifactorial. Puede deberse al estrés, alteraciones del sueño, desequilibrios oclusales o problemas de postura. A menudo es inconsciente y nocturno.
3. ¿La férula es para siempre?
Depende. En fases agudas puede usarse unos meses. En casos crónicos o de bruxismo persistente, puede ser una herramienta de uso regular, adaptada y revisada periódicamente.
4. ¿La ATM se opera?
Solo en casos extremos y seleccionados. La mayoría se resuelven con tratamientos conservadores. La cirugía es una opción cuando hay daño estructural grave o bloqueo articular persistente.
5. ¿Se puede curar del todo?
Sí en muchos casos. En otros, se cronifica pero se controla perfectamente con hábitos, tratamientos personalizados y seguimiento clínico. El diagnóstico precoz mejora mucho el pronóstico.